martes, 30 de septiembre de 2014

Cortazar en casa (y 2)

Unas cuantas fotos más de la exposición "Cortázar en casa", que estará en Casa América Catalunya hasta el 24 de octubre

En la curva de la exposición, como mural, la foto de Julio Cortázar y Carol Dunlop fotografiándose mutuamente. Un espacio de la expo está dedicado a "Los autonautas de la cosmopista" y a Fafner, de quien Carles Álvarez reveló que aún vivía y estaba en perfecto estado de salud.

Carlos Álvarez, comisario de la muestra, mostrando la foto de otro requiebro de la exposición, en la que Cortázar se deja ver en zapatillas. Eso: Cortázar en casa...

Escribiendo frente a un Paul Delvaux, en foto de Pepe Fernández, París 1979. Me parece que no es ésta la máquina de escribir expuesta, propiedad actualmente de Carles Álvarez. Éste explicó que, cuando le llegó, lo primero que hizo fue sacarle la cinta para detectar en ella lo que Julio Cortázar había escrito en ella. Un poco como esa teoría tan bonita que dice que en los ojos de los asesinados se puede llegar a ver aún la imagen del asesino...

Lamentablemente, los 30 años sin uso de la máquina de escribir de Cortázar había destrozado la cinta

Una de sus pipas.

Una de las páginas del "Historias de Cronopios" ilustrado, que acaba de salir.

Una de las joyas de la exposición.
 

domingo, 28 de septiembre de 2014

Cortázar en casa

Hasta el 24 de octubre hay tiempo para ver la exposición “Cortázar en casa”, que se llama así, supongo, jugando con el triple hecho de que nos presenta principalmente a un Julio Cortázar casero (¡hasta en zapatillas!), de que se ofrece en la Casa América Catalunya y, por lo oído hoy, a que la mayor parte de sus piezas proceden de la casa de su comisario, Carles Álvarez, justo quien lleva unos diez años editando los últimos papeles de Cortázar, y alma de esa joya que es “Cortázar de la A a la Z” (Alfaguara).
Para verla lo bueno sería dar con un día en que, como hoy, sea el mismo Carlos Álvarez quien haga todo el recorrido, porque así disfruta uno no sólo de lo que puede ver yendo por su cuenta, sino también de las mil historias asociadas a cada pieza.
En la foto, un detalle de una parte de la exposición, con, al fondo, la foto del último domicilio de Julio Cortázar en París, en la rue Martel, 4.
Por comentarios colgaré alguna foto más de la visita, y quizás también en otra entrada. Si a alguien, en algún momento de su vida, Cortázar le ha significado alguna cosa importante, no debe dejar pasar la ocasión de ir a verla.



Carles Álvarez señalando la funda de la primera edición de "Los Reyes", y explicando que fue el mismo Cortázar el que la puso ahí.

La dedicatoria de Cortázar de la edición mexicana de su Rayuela que no le cabía en primera página, extendida por el lomo. Una de las cosas que se pescan por la presentación de C. Álvarez....

Cortázar se hace una foto en el trou de "Les Halles" 

lunes, 1 de septiembre de 2014

Amables personajes (Óscar Tusquets)


"He renunciado a suministrar datos biográficos objetivos que se pueden encontrar fácilmente en internet; todo lo escrito es personal, subjetivo y algo arbitrario." (Óscar Tusquets, en la introducción de su "Amables personajes", Acantilado, 2014)
Seguramente por esto me gustan sus libros... Supe de la aparición de éste por alguna reseña y lo sugerí como regalo cuando me preguntaron. Ahora, al abrirlo, me he llevado un par de decepciones. La primera, que se trata de textos en general ya aparecidos por aquí y por allá, si bien explica que rehechos y ampliados en su mayor parte. La segunda, que deberé vencer un cierto escrúpulo que en su día hizo que no me comprara el único libro suyo en solitario, "Anna": Esta recopilación se inicia con un artículo dedicada a la que fuera su mujer, víctima de una terrible enfermedad, y con nuevos dibujos y pinturas de lo más explícito.

Para resarcirme, he iniciado la lectura de unos cuantos, en función del personaje. Por ejemplo me he reído un montón, como no podía ser de otra forma, con las anécdotas de Federico Correa... 

Un año estudioso (Anne Wiazemsky)


La segunda cosa curiosa captada leyendo el librito de Anne Wiazemsky sobre su “año estudioso” (Anagrama, 2013) es sobre su estancia en la Universidad de Nanterre, donde estudiaba Filosofía y Letras. Es cómo le insistía con su procedimiento de ligue Daniel Cohn Bendit, entonces conocido como Dany y a quien más tarde los medios le colocaron en mayo del 68 el nombre de Dany el Rojo. Le gritaba una y otra vez:
“¡Solidaridad entre los pelirrojos! ¡Solidaridad entre los pelirrojos!”
(He sabido encontrar a quienes distribuyeron y se hicieron propietarios de los derechos de la foto que cuelgo-AFP/Getty Images-, pero no a su autor.)

 

Comimos y bebimos (Ignacio Peyró)

Dado lo que se ve, se oye y se lee en las noticias, constatada la impotencia para cambiar el rumbo emprendido, sólo queda refugiarse en cier...