Ésta es la fotografía de Patricia Almarcegui que aparece en la solapa del libro.
Ella ya debe estar cansada de hablar de su “Cuadernos perdidos de Japón” (Candaya), pero a mí me hace una ilusión bárbara tener al lado mañana jueves 30 en la Librería Gil de Santander a Patricia Almarcegui y lanzarle una serie de preguntas a partir de la lectura de su libro.
Un libro que -eso se puede deducir sin tener nada de Maigret- surge de los viajes de la autora a ese país del lejano oriente. Pero mi hipótesis, que habrá que ver si se confirma, es que en él el Japón alcanza una categoría superior a la de destino viajero. Es una hipótesis elaborada tramposamente, porque ella misma lo señala en la página 116: “Japón es una sensibilidad”.
A ver si llegamos a descifrar entre todos qué sensibilidad se esconde por ahí…
La fachada de la Librería Gil, en la Plaza Pombo de Santander.
En la faja de los libros “Cuadernos perdidos de Japón” que se venden en la Librería Gil, se anuncia que se trata de ejemplares de su segunda edición. Pero parece ser que ya ha salido a la calle la tercera edición.



