Una de las felices características de “Cortázar de la A a la Z” (Alfaguara, 2013) es que ejerce de contenedor ilimitado, como esas muñecas rusas, una dentro de otra. Eso se da sobre todo en las cartas reproducidas del escritor, siempre con sorpresas que alegran su lectura. En una de ellas aparece, por ejemplo, esta frase de André Gide:
La frase me ha reconfortado porque, especialmente aquí en Facebook, casi te absuelve de ser tan plasta, repetitivo quieras o no.
(La fotografía de Gide que cuelgo es de Philippe Halsman, el fotógrafo de Magnum)




