jueves, 27 de noviembre de 2014

Barcelona ciutat de fàbriques (Merè Tatjer)


¿Cómo es que no había aparecido antes este libro, que presentó ayer Mercè Tatjer en la Librería Jaimes? Seguramente porque ahora ya empieza a diluirse esa tendencia, tan expandida, a denigrar a las fábricas, que se querían bien lejos si no que desaparecieran directamente, cambiadas por los servicios (y así vamos, a que los barceloneses seamos “los que tienen que servir”: camareros, guías turísticos, acomodadores de visitantes) o, en todo caso, por esas casi invisibles “fábricas limpias”.
La casi desaparición de las fábricas del tejido urbano de la ciudad ha supuesto unos cambios en la fisonomía de la misma, pero sobre todo en la forma de vida de sus habitantes, que podemos llegar a olvidar el por qué de ciertos comportamientos aberrantes y hasta de dónde salió todo. Y el libro de Mercè Tatjer, tan necesario, está ahí, lleno de interesantes ilustraciones de (especialmente) anuncios del primer tercio del s.XX, para –según ella recalcó- nuestros hijos y nietos.

 

jueves, 20 de noviembre de 2014

Erri de Luca


Una noticia que aporta “Les Inrockuptibles” (artículo y mini-entrevista de Margherita Nasi en el nº 989, del 12 al 18 de noviembre) y que no he leído por aquí:
El 28 de enero de 2015 se abrirá un proceso contra Erri de Luca (“Estoy imputado por una simple frase: He osado decir que el proyecto de línea de gran velocidad Lyon-Turín debería ser saboteado”). Arriesga cinco años de prisión y parece que dice que, si se le condena, no recurrirá. Sus comentarios:
“Estas montañas (cercanas a Turín) están llenas de amianto y su perforación lo dispersa por el valle. Ya existe una línea ferroviaria cuya capacidad no es explotada más allá de un 30%. Sólo los partidos tienen un interés económico en la construcción de esta línea: Los trabajos los realizan empresas que les están relacionadas”. Un ligero aire de “déjà vu”…

 

sábado, 8 de noviembre de 2014

2 CV (Plossu)


No sé si había colgado ya por aquí este librito que compré (soy especialista en la compra de libros pequeños y, por tanto, muy baratos) en el pasado Visa pour l’image. Dice el texto (que también habla de las películas, juguetes y cómics con el 2CV de protagonista) que las fotos de Plossu no tienen intención nostálgica, y debe ser así. Pero cuando uno ha sido propietario de tamaño descapotable en una justa época de su vida…
 

La sombra del escarmiento (Sánchez-Ostiz)


Esta misma semana, un amigo me explicaba lo ocurrido a un conocido suyo, que había ido recogiendo fotografías -de gran interés, añadía- de la vida en su localidad durante la postguerra. Todo estaba preparado para una gran exposición, que iba a sorprender, sin duda, a sus paisanos, porque se trataba de un material inédito, que seguro interesaría a sus vecinos de toda edad. Es entonces cuando la máxima autoridad local da un paseo por lo que iba a ser la exposición, y lo ven salir rápidamente, con rostro alterado. Al poco una llamada: Todo lo confirmado se echa para atrás, y la exposición no tendrá lugar. ¿Qué había pasado? Muy sencillo: que había visto entre las fotos los rostros de sus familiares, en papeles más o menos estelares, con camisas negras...
Ésta no podría ser sino una anécdota más, de las muchas que podrían encontrarse, que confirmarían las tesis del último libro de Miguel Sánchez-Ostiz -"La sombra del escarmiento (1936 - 2014)", Pamiela, 2014- que en un paréntesis de otras lecturas he acabado de leer ahora. El año pasado el autor publicó, también en Pamiela, "El escarmiento", vocablo utilizado por el general Mola cuando se refería a lo que había que hacer con todos aquellos a los que, gracias a "la cruzada", habían parado los pies. Ese escarmiento, y esa es la tesis de todo este libro, que también ayuda a seguir cómo llegó a todos los aspectos vertidos en aquél, no es cosa del pasado, sino que llega a nuestros días, como la lectura diaria de periódicos ayuda a confirmar.
Centrado sobre todo en Navarra, donde pese a que los "nacionales" estuvieron desde el primer día de lo que fue en el resto de España la guerra civil la represión fue también enorme, el libro va desgranando las -escasas- fuentes escritas que se encuentran sobre ello (no por inexistentes, sino por voluntariamente destruidas, ocultadas o no exploradas), las muestras de que lo que se desarrolló fue, principalmente, una guerra de clases, y la constatación de que, tras una débil posibilidad de aclarar y pasar página a todo ello, son evidentes las muestras actuales, desde el poder, de obstaculizar todo lo que lo pudiera permitir. Basta, para ello, ver cómo (no) se está desarrollando todo lo relativo a la ley de la memoria histórica, con la apertura de fosas comunes al frente.
Hay además en el libro algo que, al menos a mí, me interesa, y me lo acerca. Miguel Sánchez-Ostiz habla, poco, pero lo hace, de sí mismo. Menciona a su familia, al parecer repartida teóricamente entre los dos bandos, y se va preguntando, de tanto en tanto, por qué no deja de dedicarse a escribir, continuamente, de todo esto, en vez de dedicarse, por ejemplo, a pasear y escribir más sobre -es un decir- el bosque y los personajes singulares con los que se ha ido topando durante su vida. Es su respuesta a esta pregunta, no explícita, la que me hace seguir atento a todo lo que va escribiendo.

 

Comimos y bebimos (Ignacio Peyró)

Dado lo que se ve, se oye y se lee en las noticias, constatada la impotencia para cambiar el rumbo emprendido, sólo queda refugiarse en cier...