sábado, 26 de diciembre de 2015

Henry James

La sala de la biblioteca donde se exhibían los cuadros, manuscritos y demás objetos, en su mayoría en esas vitrinas.



Este verano, en la Harvard College Library, en Cambridge, una pequeña exposición sobre Henry James que te lo acercaban un poco, aunque fuera en alguna ocasión a costa de alguna pieza algo macabra.

Él de crío, con su padre. Algo se palpaba.

Entrada de su diario del día en que murió su madre.

Primera edición.

Y su mascarilla mortuoria. No sé a qué obedecía esa costumbre de sacársela a cualquier persona notable que fallecía, cuando ya estaba extendida la costumbre de los retratos fotográficos...
 

Antoni Padrós, pertorbador de consciències


Durante este 2015 que ahora se acaba se pudo ver en Terrassa la exposición "Antoni Padrós, pertorbador de consciències", que contó con el turinés -residente en Barcelona, organizador de la retrospectiva del Festival de Lucca- Valerio Carando como comisario. Era una muy interesante retrospectiva no sólo sobre su actividad como cineasta underground, sino también como pintor pop-art, y hablaba además -lo que la convertía en un pequeño retrato de toda su época- de sus aficiones y actividades. No por casualidad empezaba con sus colecciones infantiles de cromos y programas de cine ilustrados y con fotografías de los magníficos cines de su ciudad, hoy ya inexistentes, continuando con fotografías de sus viajes juveniles por las grandes capitales europeas.
Ahora, también gracias al Ayuntamiento de Terrassa, resurge de nuevo la exposición, pero en plan portátil. Un libro de 176 páginas muy bien ilustrado, editado por el mismo Carando, que escribe un texto conciso, pero muy pertinente, sobre el personaje. Aunque ya haya pasado la exposición, tiene interés por sí solo, y además servirá como catálogo para un bolo que la exposición hará en 2017, nada menos que en la Filmoteca de Catalunya, que le custodia todos sus films y editó en 2012 un imprescindible pack de DVD con toda su filmografía.

Todo buenas noticias, vaya. 

miércoles, 16 de diciembre de 2015

El cielo a cuestas (Gonzalo Suárez)


Leído por el principio de "El cielo a cuestas" (Gonzalo Suárez, Random House, 2015). Poder decir en una frase tan corta tanto sobre una de las características de la juventud..: "Todavía tiene esa edad en la que sólo mueren los demás".
En la fotografía Gonzalo Suárez cuando tenía esa edad.


 

lunes, 7 de diciembre de 2015

El botín (Miguel Sánchez Ostiz)


En la imagen (www.sbhac.net/Republica/Imágenes/FrenteNorte/Euzkadi/Euskadi.htm), gente huida contemplando desde la otra orilla del Bidasoa el incendio de Irún. Ésta es una de las primeras imágenes que aparecen entre las páginas de "El Botín" (Miguel Sánchez-Ostiz, Editorial Pamiela, 2015) que, después de una accidentada lectura, he acabado esta tarde.
425 páginas de buen tamaño, que te afectan, y vaya si lo hacen, buscando, transcribiendo, comentando, reflexionando... sobre la represión y robo descarado emprendido durante el primer año de la guerra civil en Navarra, en la retaguardia pues, ya que desde el principio el golpe militar, mandado allí por el general Mola, se hizo con el poder.
Páginas que abruman con la acumulación de los hechos que presentan, por el asco que provocan ciertos detalles que dan a conocer. Tras tanta repetición que acaba por obsesionar, se le queda al lector en su mollera alguna idea clara sobre un modus operandi que, me temo, debió ser el mismo por otras partes de la geografía, si bien en Navarra aderezado con esa particularidad de esa otra guerra interior, silenciosa, entre requetés y falangistas.
¿Qué cosas? Pues por ejemplo la "casualidad" de que muchos de los que no resultaron condenados y ejecutados tras la farsa de juicios sumarísimos, al darlos posteriormente por desaparecidos, justo se encontraba que habían sido oficialmente puestos en libertad precisamente el día de su liberación. Los saqueos, apropiaciones de empleos, cargos y propiedades, como directo botín de guerra. Las denuncias, que aunque de ridículos y hasta risibles argumentos, parecían bastar para llevar la desgracia a una familia. También escenas rocambolescas, propias de novelas de espías, de cuya descripción el autor acaba reprimiéndose, porque el deber que se ha auto exigido era otro, y porque se dice que puede llegar a no ser correcto novelar sobre temas tan dramáticos.
Habla mucho, recurrentemente también, como con una cantinela, Sánchez-Ostiz sobre los que no se hacen eco y los que sí se hacen eco de los hechos, y cómo, de qué forma, lo hacen. Y reflexiona una y otra vez sobre la bajeza de esos hechos, sobre la ocultación que mucha gente llevó a cabo con ellos, hasta su tumba. Sobre la ausencia de condena, la ausencia de reparación alguna de todos esos crímenes, aún en la actualidad (y bastan esas cunetas con restos aún por desenterrar e identificar para corroborarlo). Y sobre su propio papel y las reacciones a su propio papel como escritor, dialogando con sus conocidos, que le han dejado sólo en la tarea, sin poder precisar todos esos datos que se han llevado a la tumba con ellos.
Me temo que esta noche tendré una sensación ambivalente, en mucha menor medida pero algo similar a la del autor del libro. Por una parte me veré liberado de la lectura del libro, y podré pasar a otras cosas. Pero, por otra parte, me temo que estaré mucho tiempo dándole vueltas, por ejemplo, a ese nefasto personaje de Mola y, sobre todo, a toda esa cohorte de aduladores que lo coreó y mantuvo, como, llegando prácticamente hasta la actualidad, ha pasado en un nivel más amplio en todo el país.
Extraigo de entre el último capítulo del libro la explicación sobre el mismo de su autor: "Éste es un artefacto narrativo escrito gracias a la desmemoria ofensiva de mis coetáneos, (...) y escrito en contra de todos los que piensan (...) que lo mejor es pasar página." Y, más adelante: "Éste no es un trabajo de grandes revelaciones, y bien que me hubiera gustado, (...) sino más bien de zozobras y de tristezas, de confusiones, de despedida, de saber la justicia imposible y el encono vivo."

Hay que agradecerle las energías que ha dilapidado (en éste y en "El escarmiento"), y animarle a emprender otro tipo de escrituras, de las que deja muestra continuamente en sus blogs. 

viernes, 4 de diciembre de 2015

La melomania nelle carte


Ayer, un libro de lo más atractivo visualmente expuesto en el vestíbulo del Istituto Italiano di Cultura. Le hice alguna fotografía rápida, de cualquier manera.
De todas formas, hay que controlar el gasto y, por otra parte, está rebosante el piso. Hace ya un tiempo que acordamos que no tenía razón de ser esa insana manía de querer poseer cualquier libro que entre por los ojos. Si se cae, luego es habitual que tan solo se hojee y -si hay suerte y se le encuentra una acomodación, se coloque en una estantería, para dormir ahí el sueño de los justos. Fuera, pues, intenciones de comprarlo o pedirlo para estas navidades. Si yo no soy nada musical, hombre...






 

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Libros de y sobre Pasolini

Avant le match. Bastante antes de empezar.

Parece un poco fuera de lugar decirlo aquí, pero me gusta confesar mi deuda para con "Encuentros con las artes y las letras", un programa de televisión de los años 70. En él, al margen de magníficas entrevistas con buenos escritores, había siempre una sección -que a veces se extendía a todo el programa- en el que los componentes del equipo y en ocasiones algún invitado presentaban, haciendo entrar ganas de su lectura, los libros que habían leído. Más recientemente, pero también -¡ay!- en el pasado, "Saló de lectura" y "La hora del lector" retomaron aproximadamente la fórmula. Esta tarde, la presentación por parte de ocho personas -editores, traductores, autores, lectores- de nueve libros de y sobre Pier Paolo Pasolini me ha recordado esas añoradas "Bibliotecas de encuentros", o las que, imitándolas, hacíamos el domingo por la mañana en un café unos amigos a la salida del Mercat de Sant Antoni, dando cuenta cada uno de sus respectivos hallazgos.
La sesión ha sido en la librería La Central de la calle Mallorca, y era uno de los últimos actos de este año del Projecte Pasolini Barcelona, organizado y moderado por Pere Alberó.
Me he vuelto a casa con la constatación del amplio número de libros editados en lo que va del año aptos para la sesión y con la de que han sido editoriales de tamaño medio y pequeño las que se han lanzado a hacerlos, dejando claro dónde están los núcleos de mayor vitalidad editorial, preocupados con las ideas que mueven a la gente.
Abro un álbum de fotos que he ido haciendo siguiendo el acto, y comento cada una de ellas.
¡Ah! Mañana más: A las 19h, en el Istituto Italiano di Cultura, una reflexión que partiendo del "Salò" de Pasolini y el "L'aveau" de Costa Gavras puede llegar a nuestros días. El tema: "El poder sense límits". También entrada llibre.

Ponentes y otros asistentes a la sesión justo antes de empezar.

Pere Alberó presenta la sesión y a los ponentes de la primera parte, toda ella de libros de Pasolini.

Y aquí los ponentes de la segunda parte: libros sobre Pasolini.
Donatella Iannuzzi, editora de Gallo Negro presenta "Nebulosa" un guión de Pasolini centrado en la periferia de Milán y escrito cuando aún no había realizado su "Accattone"

Xavier Bassas presenta "Sobre el deporte" (Editorial Contra), conjunto de textos de Pasolini sobre el fútbol, ciclismo y alguna cosa más, de los que ha sido traductor, y para los que ha escrito un prólogo y epílogo. Polémico -dejando caer sus discrepancias con Pasolini-, ha reivindicado e invitado a constituir un 15M del deporte y al PPB a hacer una sesión monográfica sobre el tema. Ha leído, para explicarse, la cita inicial de Pasolini en el libro, que viene a ser algo así como: "Los deportistas suelen ser poco cultivados y los cultivados poco deportistas. Yo soy una excepción". Saber cuál es el sentido del deporte, ver cómo se dejan en evidencia las perversiones a las que está asociado el deporte actual, comenta, serían razones para leer el libro. No sé cómo lo ha conseguido, pero hasta se ha apalabrado una sesión con un partidillo incorporado.

Jordi Carulla, editor de Edicions Poncianes, presenta, por su parte, "Poeta de les cendres", en catalán, en una derivación hacia el libro de las producciones de su editorial, que hasta el momento elaboraba unos pósters con fotografías de grandes escritores, con una selección de sus escritos en el anverso.

En castellano ("Poeta de las cenizas") lo ha editado hace poco Editorial Delirio, haciendo de traductor el profesor de la Universidad de Salamanca Fernando González García, que ha aprovechado para explicar por dónde van las dificultades de traducir a Pasolini.

El mismo Pere Alberó, por su parte, presenta -a título único de lector, comenta- "La religión de mi tiempo", una antología que -señala- da una visión muy buena de la obra poética de Pasolini.

También a título de lector -con conocimientos exhaustivos sobre la obra de Pasolini, añado yo-, Josep Torrell presenta, ya dentro de los "libros sobre", la que ha definido como más completa, escrita de una forma muy legible, biografía de Pasolini. La han publicado con el horrible título de "Pasolini. Una vida tormentosa" (Torres de papel), pero se trata, ha explicado de la biografía que dos años después de la muerte de Pasolini escribió Enzo Siciliano con el nombre de "Vita di Padolini", que aquí tradujo Plaza y Janés. En la edición actual no están las notas.

El mismo Fernando González García es el autor de "PPP. Los apuntes como forma poética" (Shangrila), centrado en unos cuantos ensayos fílmicos de Pasolini, que le permiten -dice Fernando- hablar de lo real de una forma poética. También es el coordinador de "PPP. Una desesperada vitalidad", el monográfico de 400 páginas y 27 colaboraciones de la revista de la editorial con el cine de Pasolini como eje, pero arrastrando también a otros Pasolini. Un número de la revista Shangrila que parece, pese a haber salido hace no mucho, estar ya totalmente agotada.

Aurora Freijo ha escrito "Tanta luz. Pasolini" (Ápeiron Ediciones), ligando la obra de varios pensadores, a partir de descubrir que la obra de Pasolini era la que le permitía ligar todo el trabajo filosófico que había emprendido. En los escasos siete minutos que le han correspondido ha trenzado un magnífico relato, hablando muy sugestivamente de las diferencias entre las luciérnagas y las garrapatas.

Y, ya al final, en el coloquio, Xavier Bassas polemizando.
 

Comimos y bebimos (Ignacio Peyró)

Dado lo que se ve, se oye y se lee en las noticias, constatada la impotencia para cambiar el rumbo emprendido, sólo queda refugiarse en cier...