viernes, 7 de julio de 2017

Pensar el siglo XX


Me hace una cierta gracia acceder a un libro como éste, tan famoso en su momento, a ver qué depara, ya sin tanto martilleo de opiniones por todos lados. Y, nada más empezar, promete, tanto por las respuestas de Judt como por las preguntas y planteamiento general de Snyder.
Una de las primeras reflexiones a las que me lleva, que supongo que hace un tiempo me habría costado un montón llegar a admitir como posible, está relacionada con riesgos de la democracia. Habla Judt en relación con la historia de los judíos, pero seguro que cada uno pensará también en otros cuantos temas alternativos lanzados como chivo expiatorio a la masa, en busca de maquiavélicos beneficios políticos.
Dice así Judt: "Por extraño que pueda parecer hoy en día, la democracia fue una catástrofe para los judíos, que prosperaban en las autocracias liberales (...). No sólo los judíos pasaron a convertirse en un objetivo político que se podía rentabilizar, sino que empezaron a perder la cada vez más inútil protección de la figura real o imperial. Para sobrevivir a esa turbulenta transición, los judíos europeos tenían que o bien desaparecer completamente o cambiar las reglas del juego político."

 

miércoles, 5 de julio de 2017

Edward Steichen. Una epopeya fotográfica

Voy pasando páginas del libro/catálogo "Edward Steichen. Una epopeya fotográfica" (Centro de Arte Reina Sofía, 2008) y sigo viendo retratos con una iluminación muy estudiada. Pasa primero por una época pictorialista. Y es divertido ver cómo bastantes de los que han escaneado las fotografías y las han colgado por la red, sin entender nada, las han "mejorado", atenuando o haciendo desaparecer por completo la "bruma" que destacaba en el movimiento.

Autorretrato con pincel y paleta, 1902.

Retratos - Atardecer. 1903.

Richard Strauss, 1904.

Georges Bernard Shaw, 1907.

El cielo abierto, 11 P. M. El Balzac de Rodin, Meudon, 1908.
 

domingo, 2 de julio de 2017

Slam de escritura

No había oído hablar de ello, pero se ve que lleva ya un cierto recorrido. Es el Slam de escritura. Se reúnen unos cuantos escritores y compiten por pasar una serie de pruebas, siempre basadas en escribir dos, tres minutos, sobre un determinado tema sugerido en ese momento. Un jurado cualificado decide quién ha pasado mejor las pruebas. Siempre se acompaña el concurso con recitales, actuaciones o música, interactuando con las escrituras las más de las veces.
La particularidad de la sesión de hoy en el FAD, que además clausuraba el FAD Festival de este año, es que no era un concurso, y no había jurado. Ni era un concurso entre ganadores, como hacen de vez en cuando, garantizando entonces un nivel que de otra forma puede no alcanzar las cimas propuestas.
El tema genérico era Barcelona y el turismo. No siempre se ha podido huir de lo que uno espera oír en estas circunstancias, pero han habido intervenciones originales y muy pertinentes. Y eso partiendo de gente con ya una larga trayectoria (como me han dicho que tiene Sebastià Bennasar, siempre muy sólido y dando la vuelta a lo encomendado, llevando la cosa por caminos inexplorados) o de mucha menor experiencia


Marcos Xalabarder, de la Asociación de Escritura en vivo, haciendo la presentación "no oficial" del acto, en el auditorio del FAD.

Dani Orviz, que ha hecho muy bien de maestro de ceremonias, presentando a los diez escritores del Slam de hoy.

Un concursante, contrarreloj -¡qué angustia ver las grafías equivocadas por la rapidez y no poder ayudar a corregirlas!-, cubriendo la prueba requerida. En la pantalla va reflejándose lo que va escribiendo.

Ale Oseguera, una de las escritoras, ha recitado además, acompañada a la guitarra y otros sones por una estupenda Marina Tomás, su experiencia como "Inmigrante low cost".

Sebastià Bennaser en su turno.

Víctor López ha recitado dos de sus apasionados poemas. 

Comimos y bebimos (Ignacio Peyró)

Dado lo que se ve, se oye y se lee en las noticias, constatada la impotencia para cambiar el rumbo emprendido, sólo queda refugiarse en cier...