Me hace una cierta gracia acceder a un libro como éste, tan famoso en su momento, a ver qué depara, ya sin tanto martilleo de opiniones por todos lados. Y, nada más empezar, promete, tanto por las respuestas de Judt como por las preguntas y planteamiento general de Snyder.
Una de las primeras reflexiones a las que me lleva, que supongo que hace un tiempo me habría costado un montón llegar a admitir como posible, está relacionada con riesgos de la democracia. Habla Judt en relación con la historia de los judíos, pero seguro que cada uno pensará también en otros cuantos temas alternativos lanzados como chivo expiatorio a la masa, en busca de maquiavélicos beneficios políticos.
Dice así Judt: "Por extraño que pueda parecer hoy en día, la democracia fue una catástrofe para los judíos, que prosperaban en las autocracias liberales (...). No sólo los judíos pasaron a convertirse en un objetivo político que se podía rentabilizar, sino que empezaron a perder la cada vez más inútil protección de la figura real o imperial. Para sobrevivir a esa turbulenta transición, los judíos europeos tenían que o bien desaparecer completamente o cambiar las reglas del juego político."











