sábado, 23 de diciembre de 2017

Buscando sustituir el Ahora

Ya hace más de un año que dejó de existir "Ahora", un intento de periódico semanal en castellano que seguía aquel pronóstico de Umberto Eco, sobre que aún era posible una prensa escrita que dando por perdida la noticia urgente (que ya se alcanza por otros medios), se tomaba un cierto tiempo para reflexionar sobre ella, al tiempo que se dedicaba a temas más de fondo.
Ahora veo que en Francia hay un cierto revuelo ante la próxima aparición de una revista semanal que parece seguir este esquema. Se llamará "Ebdo", aparecerá el 12 de enero, y está editada por los que ya lanzan actualmente dos revistas -"XXI" (trimestral) y "6 mois" (semestral)- que no conozco, pero que tienen muy buena pinta.
Habrá que estar atentos. Si funciona, a lo mejor otro periódico al estilo de "Ahora" sería posible. A mí me gustaría.






 

jueves, 21 de diciembre de 2017

Sobre el agua (Ramón J. Soria Breña)


El resultado de las elecciones catalanas (deriva hacia la derecha y perseverancia en la idea de un nuevo Estado Catalán) me temo que, entre otras cosas, supondrá la puntilla para ese nuevo Ajoblanco que tantas esperanzas concitó cuando anunció su nueva aparición. Estoy leyendo ahora su segundo número y, aunque me gusta un poco más que el primero, por otra parte tampoco es que se diga uno, viéndolo, que fuera a arrasar y que tenía el futuro asegurado.
Anoche, no obstante, antes de conciliar el sueño, di con el artículo de Ramón J. Soria Breña "El oscuro caso de los embalses franquistas y el agua verde de la democracia", que aporta una información interesante, de esas a tener en cuenta si hubiera una preocupación global sobre las políticas para garantizar un futuro. Establece un diagnóstico demoledor, que no he visto haya cundido y haya sido puesto como ejemplo de las cosas a abordar en las recientes costosas campañas políticas:
- "Es el regadío el que consume el 84,3% del agua de España. El abastecimiento a la población y el consumo industrial apenas gastan el 15,7% restante".
- "La agricultura española no derrocha el 84% del agua pública para producir los alimentos que vemos en nuestros supermercados: sólo una parte, y cada vez más pequeña. (...)".
- "Se ha incrementado el cultivo de variedades vegetales como el maíz, que necesita grandes cantidades de agua y cuyo fin es servir de alimento al ganado vacuno intensivo (me parece que podría dejarse en ganado intensivo en general, para incluir en Cataluña un porcino que aporta otros dolores de cabeza), un herbívoro que debería comer hierba verde o seca y no semillas con una alta concentración de azúcares que lo enfermarían si antes no fueran sacrificados."
- "Al mismo tiempo que se incrementa el consumo de agua año tras año para regadío, disminuye la riqueza que genera el propio sector agrario."
- "En EE.UU. ya se han demolido más de 600 presas, la mayoría a petición de sus propietarios por los crecientes gastos de mantenimiento y los seguros de riesgos derivados del envejecimiento de sus materiales."
Y acaba por avisar que es más que probable que unas compañías eléctricas que se hicieron con la propiedad de las presas españolas durante el franquismo, sin unas claras contraprestaciones, empezarán a traspasar al erario público su titularidad, viendo que dejan de producir el rédito esperado. Y más cosa ligada con la pobreza del agua que dejan escapar por los cauces de los ríos las presas.
Una de las cosas que nos debiera preocupar y ponernos a hacer planes serios para el futuro...

 

martes, 19 de diciembre de 2017

Aurora Bertrana

Aurora Bertrana en Tahití.

Hoy una mesa redonda interesante en la Societat Catalana de Geografia, porque iba de Aurora Bertrana, una mujer de vida y escritura interesante, de la que se cumple este año 2017 su 125 aniversario.
Para tocar diferentes teclas sobre ella ahí estaban Marta Vallverdú i Borrás (Filología catalana), Maria Dolors Garcia Remon (Catedrática de Geografia, que se ha especializado entre otras cosas en "Geografia y género"), Neus Real Mercadal (Filología catalana, UAB, especializada en narraciones catalanas de los años 20 y 30) y
Mariangela Vilallonga (Vicepresidenta IEC, Filología clásica).
La primera de ellas, con un tono enfáticamente didáctico, como si estuviera contando un cuento a sus alumnos, ha explicado su biografía a partir de sus memorias, completando o corrigiendo cosas que ella ocultó o tergiversó en ellas.
Nació en Girona. Era hija del también escritor progresista Prudenci Bertrana y de Neus Salazar, de familia de militares. Ha aventurado Marta Vallverdú que heredó cosas de su padre, pero también el carácter de la familia de su madre, lo que le valió el sobrenombre de Imprudencia Bertrana.
Tras un drama familiar tuvo que aportar ingresos y se empleó en un grupito musical de tres señoritas en matinales del Barrio Chino de Barcelona. Poco después participó en orquestas que tocaban en hoteles de los Alpes, llegando a actuar en la primera orquesta de jazz de señoritas. Fue después de eso que inició sus estudios universitarios, tras casarse con un ingeniero siete años menor, con el que acabó yendo a vivir a Tahití, donde solicitaban técnicos. En Tahití es donde empezó a escribir artículos, sobre los países oceánicos. Volvió a Barcelona, fundó el Liceum Club, para fomentar los debates entre mujeres y en 1935 emprendió viaje, ella sola, a Marruecos.
En 1949 regresó del exilio europeo y es entonces cuando se acaban sus memorias, que escribió en la última parte de su vida. Murió en 1974.
Maria Dolors Garcia Ramón ya había escrito sobre el viaje a Marruecos de Aurora Bertrana en el libro colectivo "Una mirada catalana a l'Àfrica. Viatgers i viatgeres dels serles XIX i XX", y es ese artículo el que precisamente ha resumido en el acto de hoy. Aurora Bertrana viajó a las dos zonas -francesa y española- del protectorado de Marruecos, y escribió un libro sobre sus impresiones de viaje. Habla en él de lo fatal de la colonización española, "estando España tan poco occidentalizada". Valora, en cambio, la de los franceses, aún poniéndose en muchas cosas del lado de los nativos.
Ella iba con la intención de conocer a la mujer musulmana, pero apenas si se la dejaron ver. Llegó a entrar en en un harén, pero no pudo sacar nada en claro de ello, porque sus ocupantes no se sinceraron con ella. Airada, cuenta, se refugió en un café a beber un buen vaso de cerveza, ante la estupefacción de los locales.
Neus Real ha hecho una intervención vibrante sobre la Aurora Bertrana escritora. Ha acabado explicando cómo otro autor definió la importancia de su aportación a la literatura femenina catalana: "Supuso el paso del chocolate con melindros a la mostaza".
Por último, Mariangela Villalonga ha ofrecido alguna muestra -encabezada con alguna frase en latín- de que Aurora Bertrana fue pionera en cuanto a su vida y escritura y, retomando una frase con la que Plinio el Joven definió la vida de su tío, Plinio el Viejo, ha acabado diciendo que tuvo una vida digna de ser vivida y de ser escrita para ser leída. También, todo sea dicho, nos ha regalado a cada uno de los asistentes un precioso librito que sigue las pisadas de la escritora por Ginebra.

Su libro basado en sus experiencias por las islas del sur.

El libro que escribió sobre su viaje a Marruecos.

Las ponentes, que he citado en el texto por su orden de intervención, de izquierda a derecha.

Un libro que escribió sobre un pueblo francés víctima de las atrocidades nazis durante la II Guerra Mundial.

 

viernes, 1 de diciembre de 2017

Madrid en "Eñe"


Eñe. Revista para leer" ha dedicado su último número a Madrid, con ocasión de que la ciudad (o sus escritores) ha sido escogida como invitada de honor en la feria del libro de Guadalajara y yo diría que les ha salido un número diferente de su clásica estructura, pero bastante atractivo.
Primero le pide a un extenso elenco de escritores que le han dedicado páginas, que escojan una fecha que tenga para ellos un recuerdo ligado a la ciudad, explicándolo en unas pocas líneas. El recuerdo más antiguo es el de Manuel Vicent, de cuando llegó a la capital desde Valencia, recibiéndole un enorme ventarrón, que hacía volar los sombreros de los hombres a lo largo de la Gran Vía, y que las mujeres "se sujetaran las faldas con la mano contra las rodillas para no enseñar las piernas". Luego he señalado el de Elvira Lindo que explica las sensaciones de su primer día de trabajo en la radio, el de Yolanda García Serrano aún con el cuerpo extraño tras haber presenciado un terrible y tonto accidente, la extraordinaria pieza de Marta Sanz evocando El Barrio de sus abuelos en la fecha en que deben desmontar su casa, el recuerdo infantil de Antonio Lucas de sus entretenimientos con Antonio -el cerillero del Café Gijón-, el mal trago de Aida de la Cruz con su gato cuando va a vivir al centro de la ciudad y una equivocada carta de amor que recibió Juan Gómez Bárcena en su buzón.
Por último presenta una interesante conversación entre Jesús Marchamalo, Vicente Molina Foix, Lola Lalumbre y Sergio del Molino sobre diferentes aspectos de la villa ligados a los libros y, por último, dan más cuerda ancha -dos páginas- a los autores del principio y otros más para que se explayen sobre algo ligado a Madrid. Allí, en mi opinión, vuelven a brillar Vincent y Marta Sanz, pero también Andrés Ibáñez, Antonio Lucas o Javier Sagarra, junto a otros cuantos.
No he logrado saber de qué fotógrafos son los retratos de Manuel Vicent y Marta Sanz, que he encontrado por la red.



 

Comimos y bebimos (Ignacio Peyró)

Dado lo que se ve, se oye y se lee en las noticias, constatada la impotencia para cambiar el rumbo emprendido, sólo queda refugiarse en cier...