Aurora Bertrana en Tahití.
Hoy una mesa redonda interesante en la Societat Catalana de Geografia, porque iba de Aurora Bertrana, una mujer de vida y escritura interesante, de la que se cumple este año 2017 su 125 aniversario.
Para tocar diferentes teclas sobre ella ahí estaban Marta Vallverdú i Borrás (Filología catalana), Maria Dolors Garcia Remon (Catedrática de Geografia, que se ha especializado entre otras cosas en "Geografia y género"), Neus Real Mercadal (Filología catalana, UAB, especializada en
narraciones catalanas de los años 20 y 30) y
Mariangela Vilallonga (Vicepresidenta IEC, Filología clásica).
La primera de ellas, con un tono enfáticamente didáctico, como si estuviera contando un cuento a sus alumnos, ha explicado su biografía a partir de sus memorias, completando o corrigiendo cosas que ella ocultó o tergiversó en ellas.
Nació en Girona. Era hija del también escritor progresista Prudenci Bertrana y de Neus Salazar, de familia de militares. Ha aventurado Marta Vallverdú que heredó cosas de su padre, pero también el carácter de la familia de su madre, lo que le valió el sobrenombre de Imprudencia Bertrana.
Tras un drama familiar tuvo que aportar ingresos y se empleó en un grupito musical de tres señoritas en matinales del Barrio Chino de Barcelona. Poco después participó en orquestas que tocaban en hoteles de los Alpes, llegando a actuar en la primera orquesta de jazz de señoritas. Fue después de eso que inició sus estudios universitarios, tras casarse con un ingeniero siete años menor, con el que acabó yendo a vivir a Tahití, donde solicitaban técnicos. En Tahití es donde empezó a escribir artículos, sobre los países oceánicos. Volvió a Barcelona, fundó el Liceum Club, para fomentar los debates entre mujeres y en 1935 emprendió viaje, ella sola, a Marruecos.
En 1949 regresó del exilio europeo y es entonces cuando se acaban sus memorias, que escribió en la última parte de su vida. Murió en 1974.
Maria Dolors Garcia Ramón ya había escrito sobre el viaje a Marruecos de Aurora Bertrana en el libro colectivo "Una mirada catalana a l'Àfrica. Viatgers i viatgeres dels serles XIX i XX", y es ese artículo el que precisamente ha resumido en el acto de hoy. Aurora Bertrana viajó a las dos zonas -francesa y española- del protectorado de Marruecos, y escribió un libro sobre sus impresiones de viaje. Habla en él de lo fatal de la colonización española, "estando España tan poco occidentalizada". Valora, en cambio, la de los franceses, aún poniéndose en muchas cosas del lado de los nativos.
Ella iba con la intención de conocer a la mujer musulmana, pero apenas si se la dejaron ver. Llegó a entrar en en un harén, pero no pudo sacar nada en claro de ello, porque sus ocupantes no se sinceraron con ella. Airada, cuenta, se refugió en un café a beber un buen vaso de cerveza, ante la estupefacción de los locales.
Neus Real ha hecho una intervención vibrante sobre la Aurora Bertrana escritora. Ha acabado explicando cómo otro autor definió la importancia de su aportación a la literatura femenina catalana: "Supuso el paso del chocolate con melindros a la mostaza".
Por último, Mariangela Villalonga ha ofrecido alguna muestra -encabezada con alguna frase en latín- de que Aurora Bertrana fue pionera en cuanto a su vida y escritura y, retomando una frase con la que Plinio el Joven definió la vida de su tío, Plinio el Viejo, ha acabado diciendo que tuvo una vida digna de ser vivida y de ser escrita para ser leída. También, todo sea dicho, nos ha regalado a cada uno de los asistentes un precioso librito que sigue las pisadas de la escritora por Ginebra.

Su libro basado en sus experiencias por las islas del sur.
El libro que escribió sobre su viaje a Marruecos.
Las ponentes, que he citado en el texto por su orden de intervención, de izquierda a derecha.
Un libro que escribió sobre un pueblo francés víctima de las atrocidades nazis durante la II Guerra Mundial.