La imagen de la portada del libro no corresponde a un cuadro de Lluís C. Pericó, sino que se trata de una fotografía de Guillermo Trapiello.
Estoy leyendo "La España vacía" (Sergio del Molino, Turner, en lo que es su "tercera edición/novena reimpresión", de marzo de 2017: Siendo un libro de tanto éxito, ahora debe llevar bastantes más). Tras un principio fulgurante, por su mitad he atemperado un poco el entusiasmo. Mi conclusión provisional es que está fenomenal en cuanto te acerca cosas de ahora mismo, información de primera línea de eso que tanto desconozco que es cómo debe ser en realidad la vida en un pueblo casi totalmente despoblado, mientras que está bien, pero le empiezas a ver aspectos polémicos, que incluso pones en cuestión, cuando aborda algo histórico, trenzado a partir de investigación bibliográfica, y no captación directa, sobre el terreno.
Aún así, de esta fase, y dentro de los comentarios sobre las misiones pedagógicas de la República, que resaltan su componente evangélico, y deja claro que lo poquillo conseguido (esas bibliotecas rurales, con aportación de libros a petición), que podía ir a más, se desbarató con una guerra civil que condujo a un régimen que se las cargó por ser germen del comunismo para acabar implantando una versión en la que lo que se distribuía era la "catequesis y libros piadosos", me he parado en la mención de esas fotografías de niños o pueblerinos viendo cine por primera vez.
Soy aficionado al género. Entusiasta de las escenas de Ana e Isabel, junto a los demás niños de Hoyuelos, viendo "El Dr. Frankenstein" en "El espíritu de la colmena". O de las proyecciones del cine-camión de la revolución cubana en "Por primera vez", de Octavio Cortázar. Pero no recordaba haber visto con detenimiento este tipo de fotos. Y he ido a por ellas...
Ésta no es de proyección cinematográfica, pero para el caso es muy similar...




