viernes, 31 de marzo de 2017

Cuando se jodió lo nuestro (Arturo San Agustín)


Encontré "Cuando se jodió lo nuestro" (Arturo San Agustín, Península) en una librería de lance (impresionante) de Valencia, y no me resistí a hacerme con él, pese a ser un libro de tema recurrente hasta la saciedad ("Cataluña-España: crónica de un portazo", dice su subtítulo), y además antiguo (es una edición de principios de 2014, de antes pues de que se celebrase aquella consulta de dos preguntas). Aunque no me ha informado de demasiada cosa que no se haya ya dicho por uno u otro lado, y repetido en el tiempo que ha pasado desde entonces, no me parece haber perdido el tiempo con su lectura.
Es, ante todo, un libro de un momento -que se ha prolongado hasta ahora...- y sobre todo de periodista, de periodista que gusta de pintar cuidadosamente a los que entrevista para sacar el agua clara sobre el tema. En casi cada capítulo Arturo San Agustín empieza comentando la noticia del día, y parece que va a hablar de quién ha hecho esas declaraciones o es protagonista de esa noticia que le ha llamado la atención, pero aparece entonces otro nombre y es con este último con el que hace la entrevista, siempre preguntando su opinión sobre "¿cuándo se jodió lo nuestro?
Pregunta a gente de diestra y siniestra -léase miembro o simpatizante desde el PP hasta la CUP-, y cada uno lanza su teoría al respecto, saliendo a colación muchas veces la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut previamente cepillado y bien cepillado por la comisión de Alfonso Guerra, pero también otras bastantes causas, alguna hundida en la historia. Siempre, en cualquier caso, se da la idea de que todo es discutible, y debe ser discutido, sin dogmas de fe ni grandes palabras que no puedan ser puestas en entredicho. Quizás, eso sí, el paso del tiempo da más valor que entonces a expresiones como la de Andreu Mayayo: "Creo que la independencia de Cataluña sólo es posible en un escenario de implosión de la Unión Europea".
A mí me ha gustado en especial leer ciertos hechos que no sé si eran secretos, si se han ocultado o simplemente no sabía, como:
- Que Maragall decía que no le gustaba el estatuto que se estaba elaborando, excesivamente largo y detallado para su gusto.
- Que CiU ofreció aprobar el Estatut si Maragall no volvía a presentarse a las elecciones.
- Que Ramón Trías Fargas "siempre se llevó bien con el socialista Maragall y eso molestaba a Jordi Pujol, con quien nunca pudo hablar de Oxford".
- Que "la propuesta inicial de CiU con respecto al modelo escolar de Cataluña era la separación por razón de lengua" y que "la inmersión lingüística es el resultado de la voluntad mayoritaria del cinturón industrial de Barcelona, porque Pujol al principio no pensaba así".
- Que no es verdad eso que tanto se oye de que Pujol rechazara el concierto económico que tienen los vascos para Cataluña (o al menos eso dice él mismo Jordi Pujol en el libro)
Al margen de eso, también me han hecho gracia ciertas frases (como la de Pla de que "tenemos una imaginación tan exuberante que a menudo confundimos las moscas con águilas") u otras de San Agustín sobre ciertos personajes, asociándolos en general con los rasgos de diversos animales, o con frases curiosas:
- Llamando "Míster Por Consiguiente" a Felipe González.
- Definiendo a Joan Herrera (ICV) como "ciclista urbano y ecologista de cara aniñada, como de monaguillo o seminarista preconciliar a punto de comerse una manzana".
- Diciendo que Marta Rovira (ERC) "tiene maneras de institutriz inglesa o similardel siglo pasado".

 

sábado, 18 de marzo de 2017

Cortázar realista o fantástico


En la entrevista (de 1981) que le hizo Maria Dolores Aguilera a Julio Cortázar, que vuelve a salir en el especial de la revista Quimera de este mes festejando sus 400 primeros números, éste último responde de una forma muy atractiva a una pregunta sobre si era un escritor fantástico o realista:
"Cuando un niño imaginativo (no todos lo son) descubre el mundo de los insectos y el de las estrellas, cuando mira a través de un tapón facetado de botella y ve prismarse la luz y multiplicarse lo que parecía monolítico, el misterio y las revelaciones le llegan simultáneamente (...). Y cuando ese niño empieza a escribir, lo hace con el naturalismo y el realismo de quien cree mucho más en su visión que en la tabla de multiplicar (...). Soy realista porque me niego a dejar fuera de la realidad hasta la última migaja del sueño (...)"
(No he sabido encontrar quién hizo esta foto a Cortázar)

 

jueves, 16 de marzo de 2017

Barcelona ciudad de vestigios

Xavier Theros y Enric H. March.

Los señores de la primera fotografía se han convertido en dos de los más prolíficos investigadores/divulgadores de la historia de Barcelona. En la presentación de hoy el primero –Xavier Theros- ha presentado el último libro (el concebido primero) del segundo -Enric H. March-, básicamente mediante una pequeña entrevista sobre el tema analizado.
Ya sólo el título (“Barcelona ciutat de vestigis”) era lo suficientemente atrayente como para ir corriendo a la presentación y comprarlo. Más tarde, una somera ojeada en casa confirma que sí, que está lleno de detalles poco conocidos, o que merecen un buen repaso.
La sala Ciutat estaba llena, hasta el punto de dejarnos a bastantes de pie (claro que los ponentes tampoco estaban sentados…) y, entre el público, además de gente de la Editorial -Ajuntament de Barcelona- y la misma editora –Miriam Soteras: ¿Todavía hay alguien que no haya leido sus imprescindibles piezas publicadas en “La Charca Literaria”?-, gente conocedora, de esa que podría rebatir cualquier cosa que dijera sobre la ciudad de Barcelona el autor o quien fuera que no tuviera el suficiente fundamento. No ha sido el caso, asunto de capas freáticas al margen.

La cubierta del libro, con la vista de Barcelona -el Toril de la Barceloneta en la parte inferior- de Castelucho del 1882.

Una de las dos páginas con las ubicaciones de los vestigios de la ciudad de los que se habla por el libro. También he visto que en muchos capítulos hay un plano de detalle que permite hacer un itinerario para ver in situ el tema explicado.
 

Comimos y bebimos (Ignacio Peyró)

Dado lo que se ve, se oye y se lee en las noticias, constatada la impotencia para cambiar el rumbo emprendido, sólo queda refugiarse en cier...