domingo, 16 de agosto de 2015

La niñez según Olvido Falcía Valdés


Una entrada que le interesará a Comando Carpanta al menos por motivo doble. Corresponde a la poetisa Olvido García Valdés, en “Biblioteca Particular”, una de las secciones más interesantes de la revista Eñe (ésta en el número 37, de la primavera de 2014). Hace gracia este canto a la ensoñación y ese rechazo del reflejo de la vida misma por parte de la que, como se destaca en su nota biográfica, será traductora entre otros de Ajmátova… y Pasolini. Escribe ésto:
“¿Pero antes, la prehistoria? ¿Qué queda, por ejemplo, de la niñez? Acaso una extrañeza, y una doble vía: los cuentos ilustrados de hadas y princesas, por un lado, y los tebeos –las hermanas Gilda, Zipi y Zape, Carpanta o la familia Cebolleta-, por otro. Estas historietas, que no se llamaban cómics, me las leía mi madre cuando yo no sabía leer, mientras ‘lindiábamos’ las vacas. Debía de tener cuatro o cinco años; la recuerdo leyéndome en el Bosque, sentadas las dos en una de las rocas que puntuaban con formas curiosas la finca. Mi madre se reía al leerme las tiras de las hermanas Gilda o la familia Cebolleta, y yo miraba los dibujos y estaba en contra. No decía nada, pero aquello no eran cuentos, bien se veía; no me gustaban, no tenían final feliz, ni amores, ni bonitos vestidos y collares, ni siquiera parecían tener final. Eran vulgares y absurdos, como nosotras allí, ‘lindiando’ vacas; eran feos como la vida misma. Los cuentos de hadas de la colección Sissi o Azucena sí que eran bonitos, ya de los dibujos de chicas como princesas, con diademas, lindo talle y grandes ojos almendrados; todo lo que pasaba era de amor.”
(La foto de Olvido García Valdés la he sacado de la red. La hizo Corina Arranz para el ABC.)



 

sábado, 15 de agosto de 2015

Benjamín Prado


Dos cosas prácticas saco del "Diario de Eñe" (en el número 37, primavera 2014, de la revista) de Benjamín Prado. Por un lado explica el contenido de las "excursiones literarias" que hacía con Rafael Alberti y el de las que ahora hace con su mujer. Por otro, las librerías que ha escogido en cada ciudad para hacer la promoción de su último libro: "en Madrid la librería Rafael Alberti; Granada (...) la librería Babel (...); Albacete, en la librería Popular; Sevilla, en Birlibirloque; Santander, en la librería Gil, y Zaragoza, en Los Portadores de Sueños (...)". Cojo la libretita y anoto, para futuras eventuales visitas, las que no conozco.
La foto de Benjamín Prado leyendo y recitando algo en la librería Gil de Santander la he sacado de una grabación de YouTube.

 

viernes, 14 de agosto de 2015

Mayores con reparos (Ignacio Martínez de Pisón)


Me regalaron "La vida alrededor (Cuentos de cine)" (edición de Miguel Ángel Oeste, Festival de Málaga / Zut ediciones, 1992). Abro el libro por el índice y me voy directo al relato de Ignacio Martínez de Pisón, que se llama "Mayores con reparos", con el que se me disipan las dudas que acumulaba sobre el libro en cuestión.
"Mayores con reparos" es su crónica sobre su infancia y juventud ligada a sus experiencias cinematográficas en la ciudad de Zaragoza. Sus recuerdos -a veces certeros, en otras ocasiones confusos- sobre los cines que poblaban la ciudad y las películas que vio en ellos; su obsesión por Buñuel y el surrealismo, confrontado con sus aparentemente poco surrealistas huellas familiares por la ciudad; la implicación del cine en recuerdos como el de la muerte de su padre;...
Tiene un arranque muy potente. Dice haber conocido en Zaragoza, a principios de los años 90 "a un tipo que se sabía de memoria y recitaba con fervor fragmentos de diálogos de películas de culto de Andrei Tarkovski o Jean-Luc Godard pero también de éxitos populares como 'Los cazafantasmas' o 'Porky's' ". Anota poco después la explicación del enigma: "Supe que trabajaba de acomodador en el cine Fuenclara, que por aquella época era sede de la Filmoteca en las sesiones de noche y sala de reestreno en las de noche."
(La foto de Ignacio Martínez de Pisón -junto a otros ilustres escritores: es el de la camisa blanca- frente a la magnífica librería Cálamo de Zaragoza es de Ángel de Castro, y la he sacado de la web de El Periódico de Aragón)

 

sábado, 8 de agosto de 2015

Sergi Pàmies


Ojeando el número de junio de Jot Down, dedicado seguramente al miedo (seguramente sólo por la pajolera manía de la revista de no indicar por escrito cuál es el tema que engloba su contenido), doy con un texto magnífico de Sergi Pàmies, quien confiesa haber acumulado todos los miedos que en buena ley deberían haber sufrido todos los de su alrededor, y especialmente sus padres (López Raimundo y Teresa Pàmies).
Es magistral cómo relata en él la entrevista con el médico (“Tubular Bells”) que, en su presencia, le comunica a su padre, ya con noventa años, que tiene, entre otras cosas, cáncer de próstata, y cómo López Raimundo contestaba a partir de entonces a todos los que le preguntaban por su salud un muy bien puesto “Bien, dentro de la gravedad”. Pero quiero poner aquí la frase que atribuye a su abuela Timotea, con la que no dejo de sentir una cierta simpatía cómplice:
- “¡Ay, que desgracia más grande debe estar a punto de pasarnos con el tiempo que hace que no nos pasa nada!”
(La fotografía de Sergi Pàmies la he pescado en la web de La Vanguardia, y es de Paco Sierra)

 

Comimos y bebimos (Ignacio Peyró)

Dado lo que se ve, se oye y se lee en las noticias, constatada la impotencia para cambiar el rumbo emprendido, sólo queda refugiarse en cier...