miércoles, 4 de febrero de 2026

Vida de Guastavino y Guastavino (Andrés Barba)


Llegado a casa desde una biblioteca este “Vida de Guastavino y Guastavino” (Anagrama, 2020), no pude resistirme a colarlo antes de los libros que constituyen mis lecturas actuales. Son sólo 100 páginas y, además, tenía curiosidad por saber unas cuantos detalles más de su protagonista, Rafael Guastavino, al que sabía autor de unos pocos edificios en Barcelona y bastantes más en Nueva York, todos haciendo exhibición de arcos basados en la ‘volta catalana’ (Barba les llama “bóvedas tabicadas”), que había patentado en América.
Me extrañaba ver una biografía en la colección “Narrativas hispánicas” de Anagrama, pero desde luego tenía entre las manos la del ahora ya famoso, después de un largo periodo de olvido, constructor. El caso es, claro, que no se trata de una biografía al uso. Barba trasmite los datos precisos que ha recogido por aquí y por allí, pero los envuelve de una serie de reflexiones, diciendo la obviedad de que no podemos saber qué sintió Guastavino en una u otra de las circunstancias relatadas, y poniéndose a aventurar cuál había sido ese sentimiento, dejándolo caer siempre sólo bajo su cosecha. Genera así una biografía extraña, en el sentido que mantiene una barrera constante con el (inescrutable) biografiado, con el que en ningún momento el lector llega a sentir algo parecido a la empatía.
Debo decir que creo no haber leído previamente ningún otro libro de Andrés Barba, pese a saber del nombre que tiene en el ambiente. Ignoro pues si el “dispositivo” que monta para su biografía es similar a la de otras obras suyas, marcando de ese modo un estilo literario. Personalmente, ese estilo me ha resultado asumible en este caso particular, aunque no sé si pensaría lo mismo si en vez de 100, el libro tuviera 300 páginas.
No he aprendido, en cualquier caso, poca cosa adicional sobre Guastavino, empezando por esa dualidad (padre e hijo) a la que hace mención tan extraño título. Peripecias como las que le condujeron a salir de España para dirigirse a Estados Unidos y las circunstancias a las que tuvo ahí que enfrentarse, o la misma patente de los materiales con las que hacían sus preciadas bóvedas, por ejemplo, además de muchísimas obras que desconocía, están entre el botín proporcionado por su lectura.

 

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