miércoles, 30 de julio de 2014

Mbini. Cazadores de imágenes en la Guinea Colonial (Pere Ortín y Vic Pereiró


Es una de las imágenes del equipo de Manuel Hernández Sanjuán en los años 40, durante la filmación de tortugas en las playas guineanas. Corresponde a “Mbini. Cazadores de imágenes en la Guinea Colonial” (Pere Ortín y Vic Pereiró. Altair 2006), el trabajo que tras el descubrimiento en la Filmoteca de las latas de 31 documentales, prácticamente desconocidos, rodados en la Guinea Ecuatorial Española, ofrece una larga entrevista con su realizador, varios de esos films y organiza las fotografías para documentar unas prácticas coloniales españolas muy pocas veces mostradas.
Lo vi por la biblioteca, y no pude resistirme a traerlo a casa, para ojearlo con más calma.

 

martes, 29 de julio de 2014

La previsión de la muerte en los ensayos de Montaigne


Tras una pequeña temporada apartado ya he reemprendido la lectura de “Los ensayos” de Montaigne (Acantilado, 2007), y me he topado con el célebre capítulo en el que habla de la previsión de la muerte, y dice aquello de que quiere que “me encuentre plantando mis coles”. En la página siguiente se congratula de que “hemos situado los cementerios junto a las iglesias, y en los lugares más frecuentados de la ciudad, para acostumbrar (…) al pueblo bajo, a las mujeres y a los niños, a que no se asusten al ver a un hombre muerto, y para que el continuo espectáculo de osamentas, tumbas y sepelios nos advierta de nuestra condición”.
¿Fueron sólo razones sanitarias las que impulsaron a llevar nuestros cementerios a los puntos más alejados de las ciudades o algo se torció también en ese pensamiento?
La imagen corresponde a una fotografía genérica de un cementerio de Oslo que, como en todos los países escandinavos, se conserva, como un magnífico parque, en un lugar céntrico de la ciudad.

 

jueves, 24 de julio de 2014

Lighthouses of Wales


Llibres – 129
En Holyhead, en el extremo de la isla de Anglesey donde se cogen los ferrys que llevan a Irlanda, hay un pequeño museo marítimo que vale la pena visitar. Está regentado por un conjunto de voluntarios, todos ellos jubilados, la mar de amables, y está adosado al que dicen que es el mejor restaurante de la zona, el Holyhead Harbourfront Bistro. De este último no puedo decir más allá que está muy agradablemente instalado, incluyendo una terracita frente al mar, porque dio la mala pata de estar cerrado las noches de domingo y lunes, que fueron las que estuvimos por ahí. Lo primero lo garantizo por experiencia. Abría a las 10h de la mañana, pero aún así nos pasamos a eso de las 9,20h, para echar un vistazo por si nos convencía y nos quedábamos hasta la hora de apertura del martes, antes de irnos hacia el sur. Una señora toda sonrisa, encargada como podía de la tienda y entradas, encantada al saber que éramos de Barcelona, nos hizo pasar, y llamó por teléfono a un compañero, un antiguo profesor que, acudiendo raudo, nos hizo inmediatamente (en cuanto supo poner las luces) la visita de forma exclusiva. Si alguien va, que se prepare: la trufa de anécdotas (en un inglés con acento galés a veces difícil de seguir) y le sacarán vecinajes en Holyhead a todos los famosos y parientes que nombre. Ahí compré este librito.
Es un catálogo que, después de hacer un repaso a la historia de todos los faros de la costa galesa, se entretiene con cada uno de ellos, de los que abre una ficha, mencionando los años clave se su vida, quien lo gestiona (la mayoría una sociedad, la Trinity House, que parece proceder de la edad media…), como se accede hasta él, varias fotografías actuales e históricas suyas y una pequeña historia particularizada.
Puede ser muy práctico… si se tiene previsto hacer un documental sobre faros o ir a Gales próximamente.
Tony Denton y Nicholas Leach – “Lighrhouses of Wales”

(Foxglove Publishing, 2011. 2ª edición) 

jueves, 17 de julio de 2014

Bajo el bosque lácteo


Hay varias exposiciones sobre Dylan Thomas repartidas por Gales, y hoy hemos visto la segunda, ésta del cartel, en St Davids.

Son las ilustraciones que Peterson Blake ha hecho para el "Bajo el bosque lácteo" del poeta nacional galés. 

jueves, 10 de julio de 2014

“Los ensayos” de Michel de Montaigne


Primera evaluación del ridículo número de páginas leídas por el momento (he hecho el cálculo: un 0,02%) de “Los ensayos” de Michel de Montaigne (Acantilado, 2007): Lo sorprendentemente divertido de la propuesta; la impresionante erudición que desvela; la enorme cantidad de hechos bélicos –hasta casi el monopolio del recuento- que poblaban los libros históricos; la extrañeza de que sea precisamente las circunstancias de la muerte de una gran figura las que queden registradas casi exclusivamente, junto a algún calificativo adicional, sobre los hechos de toda su vida: todo indica jugarse a una sola carta, que es, y nadie parece darse cuenta de ello, irreversible; lo próximo que resulta todo lo escrito, pese a que su autor murió hace más de cuatrocientos años.
Seguiremos informando…
(El retrato –anónimo, de 1590, dos años antes de su muerte- lo he sacado de la web Montaignestudies, de la Universidad de Chicago)

 

domingo, 6 de julio de 2014

Educación sin escuelas


Llibres – 128
Iba buscando otro libro, pero he dado con éste –profusamente subrayado- y, como sea que Projecte Pasolini Barcelona organiza este miércoles en la nueva Casa de la Paraula un acto sobre “Pasolini en diálogo con Ivan Illich” me he dicho que hasta era apropiado.
Aunque en la tapa y lomo destaque el nombre de Illich, suyo es sólo el primero de los artículos que lo constituyen, si bien es verdad que casi todos los demás lo tienen como referencia, y lo suelen citar en sus textos.
Mirando qué artículos señalé o subrayé (señal inequívoca de gran interés durante su lectura), veo, al margen de Illich -una obsesión mía en esa época-, los nombres, todos referenciados como “colaboradores” suyos, de Ian Líster, Ken Coates, Colin Ward, Alison Truefit y Peter Newell, John Hipkin,…
Uno de esos libros que dan a entender la avidez personal y de una época por pensar las cosas desde otro punto de vista que el conocido… y sufrido.

Ivan Illich y otros.- “Educación sin escuelas”. Ediciones Península, Barcelona, 1975 

Cortázar de la A a la Z


Acabé ya de leer el álbum “Cortázar de la A a la Z”, y paro ya de dar la lata con él. Espero, no obstante, que otros tomen el relevo, porque es un libro muy rico, y da para muchos temas. Lo hago con esta gloriosa entrada, procedente de una carta de 1954, en la que echaba una mirada crítica, bastante jocosa, sobre la organización para la que trabajaba de traductor, al tiempo que deja entender que a él también le habría gustado esto del Facebook:
“Te diré, para ser justo, que la gente está demasiado predispuesta a calumniar a la Unesco y que en otros terrenos la pobre hace cosas extraordinarias. Montones de tipos interesantes, especialistas en moluscos malayos o en cristales terciarios, se encuentran y conferencian gracias a los desvelos de esta organización. No sé cuáles serán los resultados, pero el solo hecho de que un pobre y simpático erudito en cromosomas, oriundo del Nepal, pueda viajar a Nueva York y hablar lleno de entusiasmo sobre los cromosomas con otro entusiasta especialista en cromosomas oriundo de Bolivia, basta para justificar la existencia de la Unesco. Yo me he pasado la vida sin hablar con nadie de las cosas que realmente me interesan, y eso que no soy especialista (…). (…) mi vida (…) se ha pasado en silencio, frente al mal espejo de una hoja de papel o de una carta. Comprendo por eso muy bien la embriaguez que debe sentir el especialista en cromosomas, cuando por fin lo dejan mano a mano con otro especialista en cromosomas, y los dos se miran entusiasmados y empiezan a decirse cosas sobre los cromosomas, y todo esto lo está pagando la Unesco y entonces hay que reconocer que en el fondo la Unesco tiene algo de cronopio.”
Como no he encontrado ninguna otra foto de Cortázar con fondo de la Unesco, también he copiado la de la entrada del libro, de la que dice el índice de ilustraciones que es de marzo de 1967, la hizo Sara Facio, y es de la colección del CGAI.

 

Cortázar de la A a la Z


Una de las cuatro frases de diferentes cartas que, sobre la voz “Trompeta”, presenta el álbum “Cortázar de la A a la Z” (Alfaguara, 2013), que incluye esa misma fotografía:
“…sigo haciendo progresos con mi trompeta, y ya los vecinos no se quejan. Aurora sospecha que es porque ya no queda ninguno.”

 

jueves, 3 de julio de 2014

Cortázar


Sin su mirada de crítica social no sería Cortázar. Llegando a la “R” (esa letra que él pronunciaba “egue”, debido a las razones que justo antes expone), la R, digo, de “Recuerdos”, “Cortázar de la A a la Z” (Alfaguara, 2013) ofrece un extracto de “Último round”, del que a la vez, después de leer que está recordando los viajes que hizo de joven en tren por Argentina, aprovechando una especie de tarjeta Inter-Rail, extracto lo siguiente:
“(…) la dignidad de las mujeres resplandecía; rodeadas de hijos mugrientos, las chinas de los ranchos trabajaban descalzas y metidas en el polvo mientras el marido se ocupaba de los caballos, el cigarrillo y otras cuestiones propias de su sexo; un embarazo de siete meses no les impedía doblarse hasta el suelo para juntar basuras combustibles, y todo eso tenía según nuestro Papa de turno una dignidad evidente, ya que con cada nuevo hijo la dignidad iba aumentando y al llegar al séptimo la miseria y la dignidad y el embrutecimiento eran casi estruendosos. (…)”

(La foto, “Mujeres en la sierra de Chiapas”, de Miguel García, la he sacado de cuadernosfem.blogspot.) 

miércoles, 2 de julio de 2014


Con lo susceptible que es esto del Facebook con todas las cosas de la Naturaleza (una voz más del diccionario que es “Cortázar de la A a la Z”, el libro de Alfaguara aparecido el año pasado), y como el texto va adjudicado a un personaje de ficción, espero que mis amigos no se echarán atrás en su propósito de leer el libro si transcribo el mensaje de solidaridad que ahí aparece con “Max Jacob, que en respuesta a una invitación para pasar el fin de semana en el campo, dijo entre estupefacto y aterrado: ‘El campo, ese lugar donde los pollos se pasean crudos’. “
No me negarán que la frase no es ocurrente, a la vez que deja muy clara una postura...

 

Comimos y bebimos (Ignacio Peyró)

Dado lo que se ve, se oye y se lee en las noticias, constatada la impotencia para cambiar el rumbo emprendido, sólo queda refugiarse en cier...