La vida como momentos de distracción, según Zarraluki
- Si miras fijamente los barcos, no se mueven -dijo-. Pero si te distraes y te vuelves para otro lado, cambian de sitio con rapidez y hasta a veces desaparecen.
Antonia pensó que así fluía el tiempo, a trompicones. También las tostadas o los guisos se quemaban si dejabas de mirarlos. En cambio, si observabas con atención una olla con agua puesta al fuego, nunca arrancaba a hervir. Si una se paraba a pensarlo, la gente envejecía en sucesivos momentos de distracción.
(Pedro Zarraluki: "Suite para una sola voz", en Eñe 26, verano 2011)
No hay comentarios:
Publicar un comentario