lunes, 8 de abril de 2013

Amapolas en octubre (Isabel Mercadé)


Hoy, en el Salambó, ha habido una pequeña ceremonia, “celebración de la amistad”, como ha acabado por definirla su protagonista, Isabel Mercadé.
No soy lector de poesía. Pero he visto por este FB su nombre siempre asociado a cosas sensatas y, de vez en cuando, a algún poema con una o dos frases que no dejan indiferente. Por eso he acudido, discretamente, pero lleno de curiosidad, a la sesión de presentación de su “Amapolas en octubre” (Els ulls de Tirestes, de Café Central, Barcelona 2013). Cuando he llegado, cinco minutos antes, el altillo del Salambó ya estaba lleno a rebosar, y he tenido que colocarme al fondo, apoyado en la barra del bar.
Dolors Miquel ha dicho que Isabel –como todo poeta, ha recalcado- versifica como respira, y ha explicado las razones por las que, si estás en determinada época en Londres, ves que todo el mundo va con una amapola de papel en la solapa, aunque no ha quedado luego claro si Sylvia Plath, inspiradora del título, lo sacó por eso.
Alfonso Levy, por su parte, ha recordado, la mar de expresivo, que la buena poesía está siempre entre el cielo y la tierra, y señalado la exactitud (no ha utilizado esta palabra) de Isabel en la utilización de cada palabra en sus poemas: no pueden ser otras.
Por último, Isabel ha señalado las razones de la dedicación de la “plaquette” a otra Isabel, Isabel Núñez, y me ha hecho recordar las confidencias que por aquí mismo hizo sobre sus primeros encuentros.
Luego he comprado un ejemplar de esta edición que, alabada por todos, ha hecho artesanalmente Toni Clapés (Café Central) y eso me permite, además de atesorarlo en casa, acabar sin riesgo parafraseando uno de sus poemas, diciendo que realmente nos ha dado un poco de belleza, entre el miedo y la sombra. Y la luz.
(La foto de Isabel Mercadé la he sacado de cartasenlanoche.blogspot.com.es)




 

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