sábado, 20 de julio de 2013

Sagarra habla de Mandiargues


Se ha puesto terrible (exhibiendo descarado copa y puro) para la foto, pero en realidad hace cara de cansado, y debe limitarse ahora hasta en estas cosas que siempre le han sido tan características. Es una foto de Joan de Sagarra de la web de Jot Down, donde aparece, en su número 3 en papel, su artículo “Plaza Pierre de Mandiargues”, que es hasta el momento (estoy entre el primer tercio y la mitad), por goleada, lo que más me ha interesado de este número.
Viendo el titulo se puede pensar que vuelve a hablar de lo mismo de siempre, y es verdad, pero en esta ocasión me da la impresión que se supera, y vuelve a demostrar que, en el artículo evocador, punzante y a la vez tierno, no hay quien le supere. Habla –cómo no- de Casa Leopoldo (aprovechando para nombrar a Carmen de Lirio – “Menos lirio y más carne, que decían los estudiantes de entonces”-, dice); de la sangre y el oro (aprovechando para recordar que el oro y la mierda es lo mismo), “la sangre y la mierda, los colores de la bandera franquista, hoy constitucional y monárquica, borbónica”; de la putilla Juanita de la novela de Mandiargues (“la busqué, pero no la encontré. Conocí, en el bar Marsella, a una amiga suya que me dijo que se había vuelto a Medinaceli poco después de publicarse la novela. Vayan ustedes a saber…”).
Y acaba, como en sus “Rumbas” del Correo Catalán, despotricando en tono alto, provocador (aunque él siempre ha negado ese calificativo): “La bombona de butano ha vuelto a subir de precio y la mierda –‘la merde, la merde toujours recommencé’, como decía el tío Larry (Durrell)- sigue siendo un elemento imprescindible para orientarse en ‘la gran encisera’, desde el templo expiatorio del Tibidabo hasta el falo increíble, colosal del monumento a Colón”.
Chapeau! ¡Éste es mi Sagarra...!

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comimos y bebimos (Ignacio Peyró)

Dado lo que se ve, se oye y se lee en las noticias, constatada la impotencia para cambiar el rumbo emprendido, sólo queda refugiarse en cier...