domingo, 6 de julio de 2014

Cortázar de la A a la Z


Acabé ya de leer el álbum “Cortázar de la A a la Z”, y paro ya de dar la lata con él. Espero, no obstante, que otros tomen el relevo, porque es un libro muy rico, y da para muchos temas. Lo hago con esta gloriosa entrada, procedente de una carta de 1954, en la que echaba una mirada crítica, bastante jocosa, sobre la organización para la que trabajaba de traductor, al tiempo que deja entender que a él también le habría gustado esto del Facebook:
“Te diré, para ser justo, que la gente está demasiado predispuesta a calumniar a la Unesco y que en otros terrenos la pobre hace cosas extraordinarias. Montones de tipos interesantes, especialistas en moluscos malayos o en cristales terciarios, se encuentran y conferencian gracias a los desvelos de esta organización. No sé cuáles serán los resultados, pero el solo hecho de que un pobre y simpático erudito en cromosomas, oriundo del Nepal, pueda viajar a Nueva York y hablar lleno de entusiasmo sobre los cromosomas con otro entusiasta especialista en cromosomas oriundo de Bolivia, basta para justificar la existencia de la Unesco. Yo me he pasado la vida sin hablar con nadie de las cosas que realmente me interesan, y eso que no soy especialista (…). (…) mi vida (…) se ha pasado en silencio, frente al mal espejo de una hoja de papel o de una carta. Comprendo por eso muy bien la embriaguez que debe sentir el especialista en cromosomas, cuando por fin lo dejan mano a mano con otro especialista en cromosomas, y los dos se miran entusiasmados y empiezan a decirse cosas sobre los cromosomas, y todo esto lo está pagando la Unesco y entonces hay que reconocer que en el fondo la Unesco tiene algo de cronopio.”
Como no he encontrado ninguna otra foto de Cortázar con fondo de la Unesco, también he copiado la de la entrada del libro, de la que dice el índice de ilustraciones que es de marzo de 1967, la hizo Sara Facio, y es de la colección del CGAI.

 

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