lunes, 3 de abril de 2017

El siglo del pensamiento mágico (Ignacio Martínez de Pisón)


¿Se puede escribir una (muy personal) historia del club de fútbol del que eres apasionado seguidor e interesar con ese relato a gente ajena por completo a ese tipo de afición? Pues sí, claro que se puede. La prueba está en este "El siglo del pensamiento mágico"que Ignacio Martínez de Pisón escribió sobre su Real Zaragoza y que Libros del K.O. publicó en 2013 y en este mismo lector que ahora lo cuenta.
Es el suyo un relato como el que uno busca en todo relato periodístico. Ocupa todo el espacio de una de las miniaturas que constituyen la colección Hooligansilustrados, que veo tuvo la feliz idea de recoger en cada uno de sus minúsculos volúmenes un escrito sobre su equipo de fútbol a periodistas de primera. Como también compré el de Enric González sobre el Espanyol, tendré ocasión de ver si se confirma la magnífica impresión que causa éste.
Me he reído de lo lindo con la mítica anécdota de lo que pasó cuando el campo de fútbol del Osasuna fue invadido súbitamente por una espesa niebla, y el árbitro suspendió el partido que le enfrentaba al Zaragoza. Por otra parte, a Ignacio Martínez de Pisón se le da muy bien el relato generacional y hasta el intergeneracional propiciado por una afición como ésta. Es así que también me sigo riendo ahora con lo que cuenta propició ese vídeo de un gol mítico de Nayim con un balón lanzado en el último momento desde el centro del campo, y la reacción que Javier Tomeo tuvo en una ocasión. Ya se lo había leído por otro lado, pero no importa: es de esas anécdotas que se van repitiendo y escuchando con frecuencia, en felices reencuentros, a las que se les va añadiendo pequeños detalles que van haciéndole adoptar más y más consistencia.
El relato, digo, juega también con ese elemento tan básico de la memoria del lector, uno de los mecanismos mejor empleado siempre en sus libros por su autor. Con él me entero por ejemplo por primera vez de que el drama del incendio del hotel Corona de Aragón, el "bueno" de Zaragoza, pudo tener su origen en un siempre silenciado atentado terrorista. En fin, que muy satisfecho con su lectura.


 

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