domingo, 2 de julio de 2017

Slam de escritura

No había oído hablar de ello, pero se ve que lleva ya un cierto recorrido. Es el Slam de escritura. Se reúnen unos cuantos escritores y compiten por pasar una serie de pruebas, siempre basadas en escribir dos, tres minutos, sobre un determinado tema sugerido en ese momento. Un jurado cualificado decide quién ha pasado mejor las pruebas. Siempre se acompaña el concurso con recitales, actuaciones o música, interactuando con las escrituras las más de las veces.
La particularidad de la sesión de hoy en el FAD, que además clausuraba el FAD Festival de este año, es que no era un concurso, y no había jurado. Ni era un concurso entre ganadores, como hacen de vez en cuando, garantizando entonces un nivel que de otra forma puede no alcanzar las cimas propuestas.
El tema genérico era Barcelona y el turismo. No siempre se ha podido huir de lo que uno espera oír en estas circunstancias, pero han habido intervenciones originales y muy pertinentes. Y eso partiendo de gente con ya una larga trayectoria (como me han dicho que tiene Sebastià Bennasar, siempre muy sólido y dando la vuelta a lo encomendado, llevando la cosa por caminos inexplorados) o de mucha menor experiencia


Marcos Xalabarder, de la Asociación de Escritura en vivo, haciendo la presentación "no oficial" del acto, en el auditorio del FAD.

Dani Orviz, que ha hecho muy bien de maestro de ceremonias, presentando a los diez escritores del Slam de hoy.

Un concursante, contrarreloj -¡qué angustia ver las grafías equivocadas por la rapidez y no poder ayudar a corregirlas!-, cubriendo la prueba requerida. En la pantalla va reflejándose lo que va escribiendo.

Ale Oseguera, una de las escritoras, ha recitado además, acompañada a la guitarra y otros sones por una estupenda Marina Tomás, su experiencia como "Inmigrante low cost".

Sebastià Bennaser en su turno.

Víctor López ha recitado dos de sus apasionados poemas. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comimos y bebimos (Ignacio Peyró)

Dado lo que se ve, se oye y se lee en las noticias, constatada la impotencia para cambiar el rumbo emprendido, sólo queda refugiarse en cier...