Leyendo este libro, me voy sorprendiendo, admirado, de lo bien que Ingrid Guardiola pone palabras a lo que nos ha ido pasando en las últimas décadas en el campo de la comunicación. Pongamos por caso el efecto en la concepción del tiempo de las nuevas tecnologías, como las que dan abrigo a esta entrada:
“ Las nuevas tecnologías no nos han liberado del tiempo productivo, sino que nos mantienen más ocupados; también el ocio se ha convertido en una actividad productiva: tanto el consumidor cultural como el usuario de las redes sociales producen información que será engullida por los mercados. ¿Cuáles son las consecuencias? La pobreza temporal y la priorización del tiempo de la mercancía (física o virtual) por encima del tiempo biológico y de los ciclos naturales.”
No sé: Voy por la página 58. No es que te vaya haciendo grandes revelaciones, porque se trata, en general, de cosas que más o menos tienes experimentadas, pero es estimulante ir viendo expresada clara y ordenadamente toda una evolución.
(Ingrid Guardiola, “El ojo y la navaja. Un ensayo sobre el mundo como interfaz”. Traducción de Cristina Zelich. Arcadia, 2019. Existe, abriendo esta colección -Deriva-, una versión catalana previa.)

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