A punto de empezar, en la sala de juntas de los ingenieros.
Alguna cosa ya la había visto en alguna de sus otras conferencias a las que ido acudiendo, pero el trayecto es siempre, para los aficionados a los trenes, agradable.
Ayer Jordi Font-Agustí debía ofrecer uno de los últimos actos culturales previo el cerrojazo que para estas cosas suponen las fiestas navideñas. En la sede de los ingenieros hablaba de novela negra y del cine negro con ambiente ferroviario.
Hizo un repaso más o menos cronológico, aparecieron las cinco adaptaciones de “La bestia humana” de Zola, los Hitchcock y Patricia Highsmith, las cuatro novelas ferroviarias de Ágata Christie y sus inacabables versiones cinematográficas, el Tren Azul que llevaba a sus aristocráticos pasajeros hasta el Mediterraneo... y todo lo que tuviera que aparecer.
Cómo era una sesión para un grupo bastante frikie, aficionado hasta el delirio a la cosa ferroviaria, se entretuvieron hablando de algún que otro detalle técnico, salieron bastantes nombres rarísimos -con muchos números- de locomotoras y se divirtieron de lo lindo con los fallos de representación que ofrecían las escenas de películas que pasó.
Pero también hubo ocasión para una visión a vuelapluma como la nuestra, picoteando un poco por aquí y otro poco por allá, y captando la idea de que, al menos en lo que a novela y cine negro se refiere -otro caso sería el cercano mundo de los espías-, no se ha seguido la evolución de la técnica hasta nuestros días. De hacerse algo -muy poco- con este tema, suele enfocarse en el revival nostálgico, con el tren de vapor en la mayor parte de los casos.
The Rome Express (Arthur Griffiths, 1896).
The Lonelade Operator (1911). Griffith se suma al tema ferroviario.
Este Nishimura se ve que arrasa en Japón y es un especialista en lo de los trenes de miedo. Parece que cada nueva línea que abrían, le encargaban una novela ambientada en ella (si no me equivoco de autor).
Este sacerdote Whitechurch, muy popular, le dio también a las novelas del género.
Medio fantástico
Leo Malet/Tardi en comic.
Palabras mayores, según Font-Agustí.











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