miércoles, 19 de febrero de 2014

NWTY (Ramón Buenaventura)


“ --→ (Viene de la página 73.)
CORREOS ESPAÑOLES. En 1927, Correos emitió un sello en que se reproducía el cuadro de Goya. Con escándalo, sobre todo internacional. En la parte de arriba o en la de abajo iba el consabido CORREOS ESPAÑOLES de todos los sellos, de manera que el chiste solo requirió una coma. Lo que no sé es si nosotros llegamos a ver ese sello en uso, como la memoria se empeña en demostrarme con imágenes incontrastables.
(Veo ahora, además, vía internet, que sólo ponía “CORREOS”, en vertical, a la derecha. El ‘españoles’ fue añadido retórico para reforzar el chiste.) (RB).
Yo también recuerdo haberlo visto en uso (LA).
Y yo (PHU).
Lo cual, seguramente, solo demuestra que el chiste funcionó como ilusión óptica, porque a ver cómo va uno a creerse que en pleno franquismo distribuyeran señoras en pelota pegadas a sobres de correos (v).”
Es muy difícil, por variedad tipográfica y el escaso repertorio de edición de FB, reproducir adecuadamente alguna página de la última novela de Ramón Buenaventura, “NWTY” (Alianza, 2013), que por fin estoy –gozosamente- leyendo. Yo lo considero una muy lógica continuación de todos sus libros previos. Está, por lo que llevo leído hasta el momento, trufada de recuerdos tangerinos (como no podía ser de otra manera); de apariciones de diversos narradores, entre los cuales el propio autor y venga personajes de sus anteriores escritos; de acotaciones como ésta en forma de entrada de Facebook o de blog; de unas cuantas historias perfectamente hilvanadas, que darían cada una para varias novelas; y de amargas pero a la vez humorísticas reflexiones sobre lo que representa la edad que se nos ha echado encima. Y, por encima de todo, está escrito con la claridad de lenguaje de que siempre hace gala. Cualquiera que haya leído a Buenaventura no querrá, pero desde luego tampoco debiera, bajo ningún concepto, dejarla de leer.

 

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