viernes, 10 de julio de 2015

Doris Lessing


Traduzco lo que Marta Pessarrodona escribió en su “Fauna” (Thassàlia, 1994) sobre Doris Lessing: “Me ha provocado una especie de oración laica: Señor, haz que al hacerme mayor sea como ella”.
En 2006 nos explicó a Martí Rom y a mí algo más sobre su situación personal: “La última vez que la vi, ahora hará un mes, fue una experiencia muy deprimente. Estaba la pobre, a sus ochenta años largos, teniendo que cuidar de su hijo, enfermo crónico de unos cincuenta y cinco años de edad”.
Esta foto de la escritora, efectuada por Lord Snowdon, está sacada en su casa de Londres unos seis años antes (2000), y viéndola no puedo dejar de imaginarme a su hijo allá atrás, en la casa, esperando impaciente a que su madre acabase de una vez con la sesión fotográfica y volviera a su lado.
Como ya apuntábamos en el libro en el que publicamos la entrevista: “Normalmente, cuando pensamos en un determinado autor, no se nos ocurre caer en la cuenta de que detrás suyo, además, está la vida con todos sus problemas y baches, que preocupan y sacuden. Si que en ocasiones éstos se hacen evidentes en la obra del personaje, pero a menudo sólo permanecesn en un poco visible segundo plano.”

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comimos y bebimos (Ignacio Peyró)

Dado lo que se ve, se oye y se lee en las noticias, constatada la impotencia para cambiar el rumbo emprendido, sólo queda refugiarse en cier...