miércoles, 15 de julio de 2015

Vidre de nit (Leopoldo Pomés)


Un Leopoldo Pomés totalmente afónico presentaba esta tarde en la librería +Bernat un libro con sus poemas ("Vidre de nit", seguido de "Polvo de sombras"; Quaderns Crema, 2015), completando así la racha que llevaba este año, con esa exposición retrospectiva que se acaba de cerrar en La Pedrera, donde daba a conocer básicamente sus fotografías, trabajos de publicidad y dibujos.
Julià Guillamón ha explicado de dónde salían los poemas de "Vidre de nit": Ya transcurrido un tiempo, cuando supo que ella estaba seriamente enferma -esto, en realidad, lo ha revelado luego el autor- un jovencísimo Pomés se puso a escribirlos. Había explosionado antes ese fortísimo amor, totalmente platónico, por una mujer casada, mayor que él. He anotado una sentencia de Guillamón, muy categórica: Pomés -ha dicho- no tiene mirada narrativa. Las fotos, los dibujos, los poemas son lo que le va muy bien a su naturaleza.
Rosa Vergés, por su parte, ha hablado de la magia del fotógrafo, ha leído un par de poemas del libro (muy cortos y fuertes), entendiendo que eran, en general, en blanco y negro, y después, "como si fuera un poema gastronómico", los titulares, seguidos, de los diferentes poemas. Una visión que, creo, ha gustado al autor.
Pomés, por último, acercándose el micro a la boca para venciendo su afonía susurrar lo que quería decir, ha estado muy bien. Han pasado los años que han pasado (los hechos datan del 1952), pero se le sigue viendo afectado por ese primer amor que lo sacudió por completo. Ahora, sin embargo, lo ha sabido racionalizar, y ha visto, y nos ha trasmitido, que todo se conjuga perfectamente. Ha explicado que cuando le hizo a ella el retrato que aparece en la portada del libro, que asegura es el que le arrastró hacia la fotografía, ya tenía dentro, porque ya la había descubierto, la luz del atardecer de los cuadros de Modest Urgell, siempre melancólicos, algo tenebrosos.


 

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