domingo, 14 de abril de 2019

Pierre Loti


Si hay libros que, curioseando por una librería, me pierden, esos son sobre todo los de memorias y notas personales. En Alibri, que siempre disponen de sorpresas por su afición a exponer libros de editoriales independientes, no muy comunes, vi hace poco un “Diario íntimo” de Pierre Loti tan bien editado por una firma de nombre raro pero atrayente, Wunderkammer, que me dispuse a llevármelo raudo a casa.
Teresa, que conserva, no como uno, una buena memoria, me recordó que por casa tenía unos cuantos libros de Pierre Loti, que había rescatado in extremis, junto a otras pocas cosas, de la biblioteca de mi abuelo. Aplacé la compra, pues, y, efectivamente, entre los libros encuadernados por mi abuelo de Pierre Loti que me quedé ahí estaba “Un jeune officier pauvre. Fragments de journal intime”, que estoy ahora leyendo. Parece, ahora veo, que no es del todo del mismo periodo, pero vaya.
Esta mañana me ha hecho gracia pescar el tono de las descripciones de Loti sobre África, de uno de sus viajes, escrita en una entrada de por aquí para avisar de la aparición de un libro que habla del escritor. Eso es la prueba de que este tipo de libros ayudan, aparte de a dar placer de tanto en tanto, a amueblar la cabeza.



 

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