domingo, 26 de abril de 2020

Liberxina. Pop y nuevos comportamientos artísticos (1966-1971)


Es divertido ver cómo van asentándose los hitos de una determinada historia a partir de elementos discretos, que en su momento quizás no hubieran sido considerados sino ”familiares”, sin más trascendencia que su visión habitual, disfrute o empleo.
Este párrafo tan raro me ha surgido pensando en lo que he sentido leyendo “Liberxina. Pop y nuevos comportamientos artísticos. 1966/1971”, el catálogo de una exposición que tuvo lugar en el MNAC a caballo entre 2018 y 2019, y que aún me estoy preguntando cómo es que no fui a ver.
En un primer apartado del catálogo, Jordi Gracia sitúa del periodo analizado el ambiente político, sus publicaciones y sus músicas. Esto me ha preparado para leer el artículo de Alex Mitrami, que es el que realmente me ha llevado a la reflexión del primer párrafo. Con su lectura vas ordenando autores u obras que viste en su día o con los que te has ido topando después, paulatinamente. Y te das cuenta de que todo eso va formando una cierta historia del arte contemporáneo en tu mollera.
No está ya Pancho Ayguavives por aquí, pero le habría gustado saber que el repaso empieza con la arquitectura, con el inflable de Ponsati del ICID de Ibiza en el 1971, del que tantas veces hablaba, y con la Casa Fullà de Clotet y Tusquets, de la que tanto he ido sabiendo con los años, pues ya he conocido a muchos de los que vivieron allí. Los dibujos de la Fábrica Tipel, con su decoración exterior de Aranaz Bravo y Bartolozzi, que tanto mirábamos al pasar por su vecina autopista, cierra esta primera sección. Luego seguirán otra serie de apartados que intentan dibujar este periodo de transición, con un conceptual a medio cocer aún, ciertos derivados del pop y de la psicodelia, pero con características propias, el surgimiento de un cómic que rompía sus límites y el primer amago, aún tímido, de aparición de un arte evocando “la condición femenina”.
En otro capítulo, Immanuel Prieto, que fue junto a Mitrani comisaría de la exposición, habla de todas las performances, happenings, acciones y películas que perpetuaron todo ese mundo.
Por último Ángel Casas escribe unas páginas sobre música, aunque al ver en diagonal que iba en plan muy ecléctico, más bien apuntando a lo más televisivo, no me he puesto a leerlo.


La fábrica Tipel, pero en una nueva vida. Recuerdo las ovejas más redondeadas y peliudos. También las pinturas de la fachada deben obedecer a una restauración muy posterior. La foto no es, queda claro, mía.

I am a man, de Norman Narotzky, de finales de los 60.

Los soldaditos de Miralda conquistando una loma en Hazañas Bélicas (1969).

Imágenes del libro reflejando una de las fiestas parisinas, de esos happenings de la época. Recuerdo la sesión con Benet Rossell que organizamos en el Cine-club Ingenieros, en la que nos presentó varias de estas cosas que había filmado.

 

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