martes, 25 de agosto de 2020

Orient-Express (Mauricio Wiesenthal)


Como Mauricio Wiesenthal suele trufar sus libros, por poco que venga a cuento, con muchas citas, alguna de las que he visto en este inicio de “Orient-Express” (Acantilado, 2020), como alguna historia marginal de esas que tan abundantes resultan por los meandros de su relato principal, ya se la había leído en algún otro de esos peculiares libros que escribe, entre de viajes, de historia o de directo cotilleo.
Espero confirmarlo pero, por lo que llevo leído, creo no errar en que éste será el libro de los suyos más lanzado hacia la nostalgia de un mundo y un tiempo ya irreversiblemente perdido. Su elegía hacia todas unas formas elegantes que en algún momento han sido o se han aparentado, se llega a hacer en algún momento (o a mí me ha pasado, vaya) ridícula o, por lo menos, difícil de aceptar (esa apología de la aristocracia y el lujo o bien del orden y la jerarquía), pero en general lo admites sabiéndolo un exceso de alguien que tan buenos ratos te ha hecho pasar con su erudición y curiosidad por los personajes y objetos más singulares.
Entre las imágenes, Mata Hari, una de las historias paralelas de este recuerdo del mítico Orient-Express. Una ocasión para conocer rincones inusitados de su biografía, mas allá de lo que cuentan las peliculas en las que ha ido apareciendo. A ver quién sabía que empezó, separada de su marido, exhibiéndose en el Museo Guimet de Artes Asiáticas...


 

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