lunes, 8 de noviembre de 2021

Cómo ordenar una biblioteca (Calasso)


-Too late!- me dicen en casa sabiendo el dominio de lenguas que poseo, cuando enseño el librito de los Nuevos Cuadernos Anagrama, de este año, que acabo de leer.
Y es que hemos dado por terminado ya un buen repaso a todas las estanterías que forman nuestra biblioteca casera, seleccionando una serie de libros de todo tipo y condición de los que, por un motivo u otro, hemos acordado desprendernos. No han surgido las masas ingentes que habrían aparecido de haber cubierto a rajatabla los estrictos criterios de permanencia que dijimos inicialmente, pero también es verdad que es la ocasión en la que la razzia ha sido más numerosa: unas cinco o seis bolsas de esas gordas, de Ikea o similares, repletas. Ahora viene que hacer con ellos. Me estoy planteando repartirlos en unos cuantos grupos por temas o grupos homogéneos y ofrecerlos por aquí. Como pasa en estos casos, por muy poquita cosa que sea el libro del que te desprendes, lo mejor sería que fuera a parar a manos de alguien interesado.
Bueno pues: llegué tarde para trasmitir los consejos sobre “Cómo ordenar una biblioteca” que da Roberto Calasso, pero no importa, porque, primero de todo me encantan este tipo de cuestiones. Estaba suscrito a la revista “Eñe” y la sección que más me gustaba de ella era precisamente aquella en la que un escritor explicaba cómo tenía organizada su biblioteca, lo que daba para cantidad de curiosas anécdotas.
Pero también es igual porque, como es natural, Calasso deja claro que cualquier criterio de ordenación acaba por fallar por algún lado.
Así las cosas, lo importante es ver qué explica y deducir que lo que menciona un hombre tan culto como él tiene un cierto reflejo cuando nos ponemos a la faena con nuestros más que modestos libros, lo que causa una gran satisfacción. Por no decir disfrutar de las anécdotas, todas sacadas de lecturas potentes, que inundan el libro, muy bien contadas.
Tras el artículo que da nombre al volumen hay otros dos, “Los años de las revistas” y “Nacimiento de la reseña”, demasiado eruditos para mí, para acabar con otro que vuelve a este tipo de mares queridos, “Cómo ordenar una librería”.

 

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