Aunque las abejas escaseen y se lleven con ellas muchas operaciones vivificantes, el mundo es un avispero, expandido por todas sus latitudes. Pero alguna de sus zonas tienen una pesada tradición en este sentido, y Olivier Le Carrer las documentó en su “Atlas de los lugares malditos” (Geoplaneta, 2015), unos cuarenta luctuosos rincones del mundo cartografiados y narrados.
Me ha sorprendido e impresionado especialmente, quizás, saber que las Islas Maldivas, al margen de paraíso hotelero para lunas de miel de postín, tienen un problema de basuras (concentradas en una isla) que puede hacer que, antes que por el aumento del nivel de las aguas, se ahoguen en ellas. Un pequeño compendio, pues, alegoría perfecta, de lo que está resultando el mundo entero.



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