No he dado con ninguna portada idéntica a la manejada, con lo que no se ha producido esa sensación tan emotiva de caer de bruces, insospechadamente, con tu infancia o juventud, pero un cierto aire íntimo, familiar, corre por la pequeña exposición dedicada a la Editorial Juventud en la Biblioteca Jaume Fuster de la Plaza Lesseps (hasta el 15 de enero).
Yo diría que la edición de “Emilio y los detectives” que corría por casa, que tanto me gustaba, tenía un aspecto apaisado, como estas, pero se trataba de un libro de fondo amarillo, con el dibujo de Emilio, su gorra y su bocina dibujada en la portada.
La editorial Juventud fue, para muchos de nosotros, la del Tintin. Vistos los años de aparición que se indican en la exposición, debí ser uno de los poseedores de los primeros libros de la colección editados por aquí, porque me cayó un ejemplar como uno de los premios que repartieron a diez del colegio. Finalizaba el primer grado. Lo curioso es que en vez de regalarme este “Objetivo la luna”, me entregaron su Segunda parte, “Aterrizaje en la luna”, que tuve que leer con la aventura ya iniciada. Claro está, eso desencadenó la petición a mis padres para que me compraran “Objetivo la luna”, para lo que les di unas instrucciones precisas: era un libro de Tintín, pero tenían que decir Tenten, porque era en francés. Me lo recordaron muchas veces y me sabía mal que me tomaran por un niño repelente. Se lo decía por la lógica preocupación de que en la tienda no les entendieran y me quedara sin el libro…
Foto promocional tópica, pero muy posterior. Basta con ver que por ahí corre “Tintin y los pícaros”, por ejemplo.
Pues no se comentó ni nada esto…
Y de esto había, creo, hasta algún libro de fotos e imágenes.
No estos, pero si de este dibujante, regalamos algún librito a nuestras hijas, de los que aún recordamos alguna frase: ”Si hace mal tiempo… el cocodrilo se pone triste. Si hace buen tiempo… ¡se pone contento!”
Otra aventura muy comentada.











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